Y buscando luz o nuevas oportunidades, he ido a tentar a la suerte a una ciudad al otro lado del mapa, entre el mar y la montaña, de calles ordenadas y tranquilas, de largas playas de arena y arquitectura para soñar, políglota y ¿cosmopolita?, de libros y semejanzas francesas... una ciudad que debería ser como a mí me gustan las ciudades.miércoles, 16 de julio de 2008
...Y la distancia es perspectiva
Y buscando luz o nuevas oportunidades, he ido a tentar a la suerte a una ciudad al otro lado del mapa, entre el mar y la montaña, de calles ordenadas y tranquilas, de largas playas de arena y arquitectura para soñar, políglota y ¿cosmopolita?, de libros y semejanzas francesas... una ciudad que debería ser como a mí me gustan las ciudades.Sobrevivir es cuestión de perspectiva
Hay veces que una se siente pequeña, muy pequeñita, una micronésima parte de una molécula frente al Universo. Miras a tu alrededor y todo tiene dimensiones extraordinarias. Te asomas a puertas que por mucho que empujes no puedes mover ni un milímetro. Toneladas de madera, hormigon, acero, cristal que tus débiles músculos son incapaces de empujar.
Levantas la vista hacia escaleras de peldaños que son cimas inaccesibles, como los "ochomiles", imposibles de escalar -menos aún para una minúscula criatura que apenas levanta una pulgada del suelo y mucho menos es alpinista-.
Oteas un horizonte de calles kilométricas, que se prolongan hasta el infinito, sin que se adivine la meta y cuyo recorrido puede llevarte una vida. Te quedan millones y millones de tus pequeños pasos por dar, bajo un sol abrasador que en cualquier momento puede transformarte en una pequeña gota invisible para el ojo humano.
Te encoges temerosa bajo la sombra de esos colosos con nombre de paredes pero forma de barrera infranqueable que amenazan con desplomar sobre tí sus miles de toneladas.
Pero aún así, tienes que seguir caminando sobre el asfalto recalentado, esforzándote por dar pasos más largos; aprendiendo a escalar y a buscar cualquier resquicio en la roca para apoyar tus pies; forzando los músculos para intentar abrir puertas -aunque sólo sea un milímetro, total, con tu tamaño cabes por cualquier hueco pequeño-; entrenándote para esquivar las pisadas que puedan aplastarte; aprendiendo a buscar cobijo y descanso en los defectos de la calle; y alzando la vista sin miedo frente a los muros: si estiras bien el cuello, pero bien, bien... podrás ver las hojas de los árboles, no sólo los troncos, y las nubes, el azul del cielo y las estrellas.
martes, 15 de abril de 2008
Felicidad pura
jueves, 28 de febrero de 2008
Ojos cerrados y corazón abierto
Morir "con los ojos cerrados y el corazón abierto", parece tan fácil, tan lógico, tan... pero en el fondo nos resulta complicado. Nos perdemos en miles de caminos llenos de obstáculos, desperdiciamos el tiempo con naderías, dándole vueltas a las cosas, pensando en qué hacer en vez de actuar, soñando en vez de vivir, lamentándonos en vez de avanzar. lunes, 25 de febrero de 2008
Vueloooooooooooooooo
He llorado, pero de nervios y alegría, incapaz de mostrar mi felicidad a través de carcajadas. Pero ahí estaba. Desplegar las alas y volar
Esta noche no soy capaz de dormir (llevo varios días en los que me cuesta conciliar el sueño) y busco mil formas de dejar desgranarse las horas sin ponerme nerviosa. Leo, veo películas y me paseo por la red. Me encuentro viva, pero enferma
Soy valiente, pero me tiemblan las piernas
Voy con paso decidido, pero dudo
Estoy preparada, pero indecisa
Me siento bella, pero con ojeras
Tengo la fortaleza, pero mis muros se tambalean
martes, 5 de febrero de 2008
Cada pieza en su sitio
Una vez más he podido comprobar que en algunos lugares, en determinados momentos, se puede lograr colocar cada pieza en su sitio de este rompecabezas que es la vida. Trocito de cristal a trocito de cristal van ocupando su lugar y todo parece perfecto. miércoles, 23 de enero de 2008
Tic Tac de ilusiones
martes, 25 de diciembre de 2007
Serenidad
Ingmar Bergman
domingo, 16 de diciembre de 2007
La hora de cada uno
domingo, 25 de noviembre de 2007
Las locuras...
Helen Rowland
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Gracias por alegrarme el día
martes, 20 de noviembre de 2007
Huellas
lunes, 5 de noviembre de 2007
Tan poco, tan lejos...
es tan poco
lo que conoces
de mí
lo que conoces
son mis nubes
son mis silencios
son mis gestos
lo que conoces
es la tristeza
de mi casa vista de afuera
son los postigos de mi tristeza
el llamador de mi tristeza.
Pero no sabes
nada
a lo sumo
piensas a veces
que es tan poco
lo que conozco
de ti
lo que conozco
o sea tus nubes
o tus silencios
o tus gestos
lo que conozco
es la tristeza
de tu casa vista de afuera
son los postigos
de tu tristeza
el llamador de tu tristeza.
Pero no llamas.
Pero no llamo.
